Historia de Al-Ándalus

Granada Al-andalus

Al-Ándalus y su Historia


Desde qué ver en Granada queremos ayudarte a conocer la historia de Al-Ándalus de manera fácil, rápida  y sencilla.

Para ello hemos elaborado este breve resumen con los acontecimientos históricos más relevantes de la historia de Al-Ándalus.

Antes de nada y para comprender la historia de Al-Ándalus, te recomendamos conocer la historia de Granada y sus primeros pobladores, ya que eso te ayudará a comprender mejor los acontecimientos históricos ocurridos con posterioridad.

Historia de Al-Ándalus desde el Emirato hasta la conquista cristiana.

Antes de la ocupación musulmana reinaban en España rey godo Witiza.  Este rey gobernó hasta el año 710.  Fecha en la que murió en extrañas circunstancias.

Tras este trágico suceso, Rodrigo  su sucesor se autoproclamo rey pese a la negativa de los descendientes y seguidores de Witiza.

Este hecho enfureció a los seguidores de Witiza que establecieron alianzas con los árabes para destronar a Rodrigo.

Rodrigo permaneció en el trono sólo un año (710-711), hasta la famosa Batalla de Guadalete, en la que musulmanes y partidarios de Witiza vencieron a Rodrigo.

Tras la batalla, tanto el ejercito como la población goda estaban débiles, empobrecidos y mal organizados. Esta situación fue aprovechada por los musulmanes Tariq y Muza, que en tan solo 6 años se hicieron con el dominio de la península, a excepción de una pequeña franja de tierras cántabras.

Estableciéndose en Al-Ándalus el Emirato Dependiente de Damasco.

El Emirato Dependiente de Damasco (711-756)

De manera análoga, en otra parte del mundo estaba ocurriendo un suceso que marcaría el futuro gobierno de Al-Ándalus.
El asesinato de los Omeyas damascenos por los Abasíes que se hicieron con el poder y trasladaron su califato de Damasco a Bagdad.

Pero hubo un omeya que logro sobrevivir a la catástrofe “Abed-al Rahman I” que huyó de la matanza y buscó refugio en Al- Ándalus.

Marcando con ello una nueva etapa en la historia  de Al-Ándalus.

El Emirato Independiente (756-929)

En el transcurso de este periodo debemos remarcar el reparto desigual de riqueza entre la población de aquel momento, formada por:

  • Árabes, minoría dirigente, que acumulaba gran parte de la riqueza y las tierras fértiles.
  • Bereberes, traídos del norte de África, servían como ejercito y se les entregaban las tierras más pobres.
  • Y Muladíes, antiguos señores hispano-romanos y visigodos convertidos al islam para evitar el pago de impuestos.

Todas estas desigualdades trajeron consigo las primeras disputas que amainaron con la llegada al poder de “Abed-al Rahman III” que instauró una nueva etapa.

El Califato Independiente de Córdoba (929-1031)

Separándose política y religiosamente de Bagdad y convirtiendo a Córdoba en una de las principales ciudades del mundo. Emergió con él la etapa de mayor esplendor de Al-Ándalus, que nos ha dejado un gran legado monumental y arquitectónico, que hoy en día podemos disfrutar en la Mezquita de Córdoba y la ciudad de Medina Azahara.

Pero poco después, tras la muerte de Almanzor volvieron de nuevo las rivalidades entre grupos, lo que provocó la decadencia y división de Al- Ándalus en pequeños reinos, llamados:

Los Reinos de Taifas (1031-1212)

Todas estas revueltas, provocaron el avance cristiano y los Reinos de Taifas se vieron obligados a pedir ayuda a los Almorávides (grupos de nómadas venidos del Shara). Esta tribu ayudará a frenar el avance cristiano, hasta ser desplazados por los Almohades (otro grupo de bereberes, más cerrados ideológicamente).
Las luchas de poder y revueltas internas de los reinos sirvieron al avance cristiano, en la famosa batalla de las Navas de Tolosa, donde castellanos, aragoneses y navarros se unieron para recuperar parte de la península.

Desde ese momento, el poder musulmán comienza a decaer en la península, a excepción:

Reino Nazarí de Granada (1231-1492)

Este reino perduró en el tiempo gracias a las alianzas que hubo entre cristianos y musulmanes y el vasallaje hacia Castilla, que consistió en el pago anual de doblas de oro.
Este periodo de estabilidad tuvo su final con la entrega de Granada a los Reyes Católicos, por Boabdil, el último rey de la dinastía nazarí, el 2 de enero de 1492.

Dando comienzo con ello a la cristianización de la península.